OBJETIVO 4: Reducir la mortalidad infantil
Cerca de 24.000 niños mueren diariamente debido a causas que podrían ser evitadas. Es decir, cada día desaparece de la faz de la tierra lo equivalente a la población de una localidad entera. El cuarto Objetivo del Desarrollo del Milenio enfrenta el problema de la alta mortalidad infantil.
La gran mayoría (98%) de las muertes infantiles ocurre en los 68 países más pobres. Estos 68 países constituyen los llamados ‘países prioritarios’ en la agenda de los ODM. Para alcanzar las metas anticipadamente se necesita tomar medidas inmediatas en muchos de los países prioritarios (Informe Countdown 2008).
La mayoría de las muertes es resultado de enfermedades que se pueden prevenir, como el sarampión, la malaria o el tétanos. Otras son el resultado indirecto de la marginalidad, los conflictos y el VIH/SIDA. La desnutrición y la falta de agua potable y servicios sanitarios son causa de la mitad de estas muertes infantiles. Estas muertes pueden ser evitadas fácilmente. La investigación y la experiencia muestran que seis millones de los casi once millones de niños que mueren cada año podrían ser evitadas con medidas que exigen poca tecnología, están basadas en la evidencia y son rentables, como las vacunas, los antibióticos, suplementos de micronutrientes, mosquiteros con insecticida y mejoramiento de las prácticas de prevención familiar y lactancia (UNICEF).
















